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Traiko Pinuer de Meta Guacha: «Me perdí cosas con mis hijos por llevar esta vida»

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Traiko Pinuer, el reconocido líder de Meta Guacha, la banda que marcó un antes y un después en la cumbia villera con un fuerte contenido social, se abre en una entrevista íntima para reflexionar sobre su trayectoria de veintiséis años. Pinuer, cuya vida estuvo signada por el exilio de su familia desde Chile tras el golpe militar de 1973 y una infancia en el Conurbano Bonaerense, aborda los desafíos personales y profesionales que enfrentó, incluyendo adicciones y la desilusión con el ambiente artístico.

Desde su llegada a Argentina a los dos años, la vida de Pinuer se forjó entre Mendoza y el Conurbano, un contexto que moldeó su sensibilidad artística y social. En 1999, fundó Meta Guacha, una agrupación que se distinguió por abordar la marginalidad, la desigualdad y el respeto en sus letras, desmarcándose del tono provocador de otros exponentes del género de la época. Su primer disco, Lona, cartón y chapa (2000), y la emblemática canción “Alma Blanca”, inspirada en una peregrinación a la Virgen de Luján, son testimonio de esta postura.

No me digas negro, soy igual que tú… No vale que sientas que tienes dinero, que vivo en el barro y tú en la gran ciudad. Soy negro de abajo con el alma blanca.

La paternidad y el costo de la fama

Durante la entrevista en Nunca me faltes, Pinuer comparte los desafíos de haber sido padre joven, a los dieciocho años, y las decisiones que hoy, con la madurez, analiza con otra perspectiva. «Me perdí cosas con ellos por llevar esta vida», confiesa el músico, quien hoy busca «reivindicarse» con sus cuatro hijos: Julieta, Carla, Thiago y Malena.

El cantante también aborda una de las etapas más difíciles de su vida: su lucha contra las adicciones al alcohol y las drogas. Este período coincidió con un declive de su popularidad, momento en el que sintió la «hipocresía» del medio artístico. «Los amigos del campeón que te palmean la espalda cuando somos número uno y después, cuando esto baja un poco, no queda nadie. Eso sí me dolió un montón y ahí fue donde tuve mi peor etapa de alcohol y drogas», relata Pinuer, quien hoy se enorgullece de haber enfrentado el problema y estar en un camino de recuperación.

El estigma de la cumbia villera y el Conurbano

Pinuer reflexiona sobre la hipocresía que percibió en la industria musical, especialmente en 2006, cuando la cumbia villera enfrentó problemas con el COMFER, lo que llevó al cierre de puertas en boliches y una disminución de la difusión. «Sentí que para la mayoría de la gente que estaba alrededor tuyo eras un número, lo que facturabas: productores, dueños de boliche, amigos o supuestos amigos», explica. Esta situación lo llevó a sentirse «un producto», una sensación que le provocó «depresión» y agravó sus problemas con el alcohol.

Criado en Florencio Varela, el líder de Meta Guacha defiende la esencia del Conurbano Bonaerense, al que describe como «un mundo aparte», lleno de «gente laburadora» y «trabajadores» que luchan por salir adelante. «La cumbia villera está estigmatizada por delincuencia y drogas, pero el fuerte del Conurbano es la gente laburadora», asegura, destacando que el ejemplo de su padre, un «laburador toda la vida», fue clave en la transmisión de valores a sus propios hijos.

Pinuer expresa su orgullo al ver a sus hijos como «buenas personas» y cómo han aprendido la importancia del trabajo. «A pesar de que me he equivocado un montón en esta vida, mis hijos son buenas personas. Y yo siento que hice algo bueno para que hoy sean lo que son», concluye el artista, satisfecho de haberles brindado «las mínimas herramientas para que hoy en día puedan salir adelante».

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