Caso Agostina Gisfman: Los hermanos Ludueña, que lavaron el auto de Barrelier, afirman: «Me quise matar»
Los hermanos Gabriel y Ezequiel Ludueña se encuentran en el centro de la escena en el caso del femicidio de Agostina Gisfman. Ellos fueron los encargados de limpiar el Ford Ka negro que, según la investigación, utilizó Juan Carlos Barrelier para descartar los restos de la joven neuquina. La revelación de su participación y el impacto emocional que les generó los llevó a expresar un profundo arrepentimiento y shock.
El vehículo en cuestión había sido prestado a Barrelier por Soledad Andreani, y fue el hijo de esta mujer quien lo llevó al lavadero donde trabajan los Ludueña. Los hermanos declararon que el interior del coche estaba «impecable», una observación que contrasta con la gran cantidad de tierra que encontraron en las ruedas. Este detalle podría ser relevante para la investigación, sugiriendo un posible recorrido por zonas no pavimentadas.
La conmoción de los hermanos Ludueña
La toma de conciencia sobre la implicación de su trabajo en un hecho tan aberrante ha generado una fuerte crisis en los hermanos. «Somos un eslabón que utilizó este tipo y nos manipuló», relataron, manifestando sentirse víctimas de las circunstancias y de la estrategia del acusado.
«Me quise matar», confesó uno de los hermanos Ludueña, reflejando la angustia y el peso moral que significa haber participado, sin saberlo, en la limpieza de un vehículo vinculado a un femicidio que conmocionó a Neuquén y al país.
La investigación del femicidio de Agostina Gisfman continúa su curso, buscando esclarecer cada detalle y la participación de todos los involucrados. La declaración de los hermanos Ludueña aporta una nueva perspectiva sobre la cadena de eventos que siguieron al crimen, destacando el rol de terceros que, de manera involuntaria, pudieron haber sido parte de la logística del principal sospechoso.
El caso de Agostina Gisfman ha generado una fuerte movilización social y un reclamo de justicia. La aparición de nuevos testimonios como el de los Ludueña subraya la complejidad de la investigación y la necesidad de analizar cada pieza del rompecabezas para llegar a la verdad.

