Economía

Mercado automotor: cayeron las ventas un 9,9% en el semestre y la financiación no remonta

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El mercado automotor argentino cerró la primera mitad del año con un balance negativo en relación con las expectativas del sector. Según datos difundidos por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), las ventas registraron una caída interanual del 9,9%, con un total de 294.181 unidades comercializadas en todo el país.

Dentro de este universo, el segmento de vehículos adquiridos a través de créditos o financiación prendaria mostró un comportamiento retraído. Entre enero y junio se registraron 139.217 operaciones financiadas, impulsadas por las 23.285 operaciones de junio. Si bien este volumen representó el 47,3% del total de las ventas del período, significó una baja del 10,8% en comparación con el mismo lapso de 2025, cuando se habían alcanzado las 156.012 unidades en cuotas.

Freno en los usados y proyecciones a la baja

El panorama para las operaciones financiadas es aún más complejo en el segmento de los autos usados. Según Acara, durante el primer semestre se contabilizaron 55.468 vehículos usados financiados, un 27,4% menos que las 76.373 operaciones del mismo período del año pasado.

Por su parte, la Cámara del Comercio Automotor (CCA) detalló que en los primeros seis meses del año se completaron 891.628 transferencias de vehículos usados en total. Bajo este escenario, las compras financiadas representaron apenas el 6,2% del total de las transferencias, una cifra sustancialmente menor a la penetración de las cuotas en el mercado de los 0km.

Aunque los referentes de las concesionarias confían en que la segunda mitad del año muestre un desempeño superior al primero, el sector ya da por descartado alcanzar la meta de las 612.178 unidades que se comercializaron a lo largo de 2025.

El impacto del costo de mantenimiento en el bolsillo

Al analizar los factores que explican la contracción del crédito prendario, el analista económico Darío Rubinsztein remarcó la amplia diferencia entre los costos fijos que demanda un automóvil y la capacidad de pago real de las familias de clase media.

En ese sentido, el especialista señaló que las tasas promocionales que ofrecen las automotrices suelen ser atractivas a primera vista, pero al sumar gastos administrativos y seguros obligatorios, el Costo Financiero Total (CFT) resulta disuasivo para los compradores. A esto se le añade la carga mensual que implica el mantenimiento diario del rodado.

Según estimaciones de Rubinsztein, sostener un vehículo 0km suma entre $600.000 y $900.000 mensuales al contemplar patente, seguro, combustible y cochera, un valor al que hay que adicionarle la cuota del préstamo prendario.

“Para una familia tipo con ingresos promedio de $3.000.000 (dos salarios promedio de $1.500.000), destinar un tercio de sus ingresos al auto es una quimera, más aún cuando arrastra deudas con tarjetas de crédito y busca desesperadamente evitar caer en el pago mínimo”, analizó el economista.

Frente a este contexto, quienes buscan renovar su unidad suelen optar por utilizar ahorros propios para saldar la diferencia o posponer la recambio antes que tomar deudas a largo plazo.

“En una economía con el consumo masivo resentido, el auto (siempre y cuando no sea una herramienta de trabajo) pasa a ser un bien prescindible. Hasta que el salario real no recupere verdadero poder de compra y se estabilice el ingreso disponible, el mercado prendario seguirá paralizado”, concluyó Rubinsztein.

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