Deportes

Copa del Mundo: por qué el campeón no se queda con el trofeo original y cómo es la réplica

Compartir:

La Selección Argentina se prepara para disputar la final del Mundial 2026 contra España con la ilusión de sumar su cuarta estrella. Sin embargo, más allá de la gloria deportiva y el festejo en el campo de juego, el reglamento de la FIFA establece que el ganador de la gran cita no podrá quedarse con el trofeo original en sus vitrinas de forma permanente.

El protocolo de la federación internacional es sumamente estricto respecto al destino de la copa de oro de 18 quilates. Según las normativas vigentes, el equipo que se consagre campeón solo tendrá el privilegio de alzar el trofeo original durante la ceremonia oficial de premiación que se realiza inmediatamente después del pitido final sobre el césped del estadio.

El protocolo de devolución en el vestuario

El reglamento de la competencia es muy claro respecto a los pasos a seguir una vez concluidos los festejos de cara al público. El artículo 45 del «Reglamento Mundial» detalla el procedimiento exacto de entrega y devolución del galardón:

“Una vez finalizada dicha ceremonia y antes de abandonar el estadio, la selección ganadora devolverá el trofeo a la FIFA en el vestuario. En ese momento, recibirá el Trofeo de los Campeones de la Copa Mundial de la FIFA (el ‘trofeo de los campeones’)”

De esta manera, los jugadores y el cuerpo técnico deben entregar la pieza original a las autoridades de la FIFA antes de retirarse de las instalaciones. A cambio, la federación ganadora recibe una réplica oficial que sí podrá trasladar a su país de origen para las celebraciones nacionales.

Custodia temporal y medidas de seguridad

La entidad que hoy preside Gianni Infantino no solo exige la devolución inmediata del trofeo original, sino que también impone severas condiciones para la tenencia de la réplica. Las federaciones nacionales deben hacerse cargo absoluto de la seguridad del galardón entregado.

El reglamento estipula que la federación participante ganadora custodiará temporalmente el «trofeo de los campeones», el cual sigue siendo en todo momento propiedad de la FIFA. Asimismo, la federación tiene la obligación de devolverlo de inmediato si el organismo rector del fútbol mundial así lo solicitara por escrito, además de implementar todas las medidas necesarias, por cuenta propia, para garantizar su resguardo.

Las diferencias entre el original de oro y la réplica

Aunque a simple vista lucen idénticas, existen diferencias fundamentales en la composición de ambas copas. El trofeo original, diseñado por el escultor italiano Silvio Gazzaniga tras ganar un concurso público de la FIFA posterior al Mundial de 1970, está confeccionado en oro de 18 quilates. Tiene un peso exacto de 6,175 kilogramos, una altura de 36,8 centímetros y su diseño representa a dos figuras humanas sosteniendo el planeta Tierra.

Por su parte, la réplica oficial que viaja al país del campeón tiene como componente principal el bronce, el cual es posteriormente bañado en oro para lograr el mismo acabado brillante. La producción de estas piezas está a cargo de la reconocida empresa de metales GDE Bertoni, con sede en la localidad de Paderno Dugnano, en Italia, que mantiene la tradición artesanal de la manufactura del premio más codiciado del deporte global.

Compartir: