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Sociedades Anónimas Deportivas: por qué pierde impulso el proyecto de Javier Milei para privatizar el fútbol

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El ambicioso plan del presidente Javier Milei para abrir las puertas a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el fútbol argentino ingresó en una fase de parálisis. Tras el freno que la Justicia le impuso a las reformas del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU 70/23) —hoy a la espera de un fallo de la Corte Suprema sobre su constitucionalidad—, la Casa Rosada decidió postergar la batalla legislativa. En un contexto de prioridades parlamentarias urgentes y fuertes internas en el área de Deportes, el oficialismo optó por enfriar una de las banderas que mayor resistencia genera en la dirigencia deportiva y política.

El borrador cajoneado y el retroceso oficial

A pesar del impulso inicial, el proyecto para reestructurar el modelo de los clubes hoy descansa en un cajón. El empresario Guillermo Tofoni, titular de la firma World Eleven y de aceitados vínculos con la FIFA y el macrismo, acercó a las oficinas gubernamentales un borrador de 12 puntos para reactivar las SAD mediante un proyecto de ley acotado exclusivamente al fútbol. Tofoni, quien mantiene una disputa judicial con el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, por supuesta estafa en la organización de partidos de la Selección, defiende fervientemente la iniciativa.

“Las SAD darían garantías jurídicas y seguridad para los inversores. El fútbol es un negocio que podría generar ingresos al país de entre 3000 y 4000 millones de dólares. Es una suerte de Vaca Muerta”

Sin embargo, en el Congreso el panorama es otro. La diputada nacional Juliana Santillán, señalada inicialmente para liderar la cruzada libertaria, no tiene el tema en su agenda inmediata. Desde el bloque de La Libertad Avanza admiten que las prioridades legislativas pasan hoy por la reforma de la carta orgánica del Banco Central, el Presupuesto y la suspensión de las PASO para 2027.

A este escenario de postergación se suma el repliegue de figuras clave del Ejecutivo. El subsecretario de Deportes, Diógenes de Urquiza, se desentendió del asunto al afirmar que «de eso se encarga Daniel Scioli». No obstante, tanto el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes como Santillán y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, optaron por tomar distancia tras el fallido respaldo al inversor estadounidense Foster Gillett, quien desembarcó con promesas millonarias y terminó denunciado por presuntas estafas por River Plate, Vélez Sarsfield y Estudiantes de La Plata.

Tapia y una resistencia tejida con poder político y judicial

Mientras el Gobierno retrocede, «Chiqui» Tapia consolida su posición de resistencia apoyado en el éxito deportivo de la Selección Argentina y en una densa red de alianzas. El debate sobre las SAD reavivó la defensa del rol social y sin fines de lucro de las asociaciones civiles, una postura que unifica a los presidentes de los clubes y que cuenta con el guiño implícito del cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni y los propios futbolistas antes de disputar la final con España en Nueva Jersey.

La fortaleza de Tapia se sostiene también en la arena política. El mandamás de la AFA mantiene una excelente relación con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, con quien selló un acuerdo para mudar la sede social de la AFA a la provincia de Buenos Aires y así esquivar una eventual intervención de la Inspección General de Justicia (IGJ). Además, su influencia se extiende al Conurbano a través de su rol como presidente del Ceamse, cargo al que llegó de la mano de Hugo Moyano y Diego Santilli, lo que le permite interactuar cotidianamente con decenas de intendentes del Partido Justicialista.

A pesar de enfrentar un frente judicial complejo —que incluye un procesamiento junto a Pablo Toviggino por presunta evasión impositiva de 19.000 millones de pesos y una investigación por presuntos testaferros en Pilar que ya pasó por las manos de 13 jueces en siete meses—, Tapia confía en que los logros deportivos operen como un blindaje. Mañana, mientras comparta el palco oficial del estadio estadounidense con figuras como Donald Trump, el dirigente sanjuanino buscará ratificar que, para el poder político tradicional y el fútbol local, su figura sigue siendo ineludible.

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