Argentinas lideran el cambio tech: US$25 millones y la IA como motor
Aunque el crecimiento de mujeres en ciencia y tecnología es una realidad, su representación en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) sigue siendo minoritaria. Datos de 2020 de CIPPEC revelan que, si bien las mujeres constituyen el 60% de los universitarios en Argentina, solo representan el 25% en ingeniería y ciencias aplicadas, y un escaso 15% en programación.
Sin embargo, el impacto de su incorporación es innegable. Un estudio de McKinsey proyecta que reducir la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres podría aumentar el PBI mundial en un 26%. El BID, en 2022, estimó ganancias de entre el 4% y más del 15% del PBI para países del Cono Sur si se eliminaran barreras ocupacionales para las mujeres.
Esta brecha comienza a cerrarse, y el ecosistema tech argentino es testigo de ello. Este artículo destaca a cinco mujeres que, con emprendimientos tecnológicos –muchos vinculados a la Inteligencia Artificial–, ya cosechan éxitos tangibles. En conjunto, han logrado recaudar casi US$25 millones en capital y atienden a clientes de renombre, demostrando el potencial transformador de su visión.
Muchas de estas líderes forman parte de EmprendedoraLAC, una comunidad fundada en 2013 por Marta Cruz y Susana García-Robles, que agrupa a más de 320 fundadoras tech de América Latina y el Caribe. Esta iniciativa potencia a las emprendedoras desde las etapas iniciales hasta las rondas de inversión, con programas de mentoría, capacitaciones y networking. El 48% de sus miembros ya levantó capital y el 81% planea hacerlo en el próximo año, evidenciando el dinamismo de este sector.
La IA como puente hacia el futuro laboral
“No creemos que las máquinas nos van a reemplazar, sino que las personas que sepan usar las máquinas sustituirán a las que no las sepan manejar”, afirma Luz Borchardt, cofundadora y Chief Growth Officer de Henry. Esta academia de tecnología latinoamericana, 100% online y en vivo, se enfoca en “destrabar el potencial humano en este mundo atravesado por la IA”.
Fundada en 2020, Henry nació de la necesidad de conectar la alta demanda de programadores con la escasa oferta de talento. Desde entonces, ha formado a más de 30.000 personas y colabora con más de 50 empresas en Latinoamérica. La startup ha levantado un total de US$12 millones de inversores como Kayyak Ventures, Seaya CathayLatam, Dila Capital, Amarena y Eduardo della Maggiora, entre otros.
Actualmente, Henry se especializa en la adopción de la inteligencia artificial en empresas, trabajando con clientes como Mercado Libre, PedidosYa, JP Morgan, Google, Coppel, Telecom, dLocal, AB InBev y Accenture. “Muchas compañías están pagando licencias de inteligencia artificial, pero no están viendo esa productividad que tanto nos promete la IA. Nosotros los acompañamos en un entrenamiento guiado paso a paso, para hacer que las implementaciones de IA den fruto”, explica Borchardt.
De la investigación del cáncer al emprendimiento
Dos investigadoras del CONICET, Marina Simian y Adriana De Siervi, dieron un giro a sus carreras académicas en 2020 para fundar Oncoliq. Su objetivo: desarrollar un método de detección temprana de cáncer no invasivo, descentralizado y escalable, basado en la tecnología microRNA que venían investigando.
“El 50% de los adultos, aproximadamente, tendrá cáncer en su vida y, hoy, a la mitad de esa gente se lo detecta tarde”, señala Simian. Esta detección tardía no solo tiene un costo humano devastador, sino que también incrementa exponencialmente los costos para los sistemas de salud. Con esta preocupación, Oncoliq ha levantado US$4,3 millones en tres rondas de inversión, con el respaldo de Air Capital, DIM Health Centers, Endurance28, Sah-Lood, Women in Technology, Draper University Ventures y el fondo SF500 (Bioceres).
La compañía trabaja en dos frentes principales: por un lado, desarrolla infraestructura para comercializar programas de tamizaje masivo ya existentes, como el programa de detección de cáncer de útero en Chubut. Por otro lado, está finalizando el desarrollo de su primera tecnología para detección temprana de cáncer de mama, una herramienta automatizada basada en la tecnología PSR, que busca descentralizar el testeo y hacerlo accesible. Se estima que esta tecnología, con una sensibilidad y especificidad superior al 80%, estará lista para la segunda mitad de 2026.
Alerta temprana de incendios: “Más rápido que la NASA”
En 2020, Camila María Saa fue testigo de la devastación de los incendios en Córdoba. Su investigación reveló que la demora en la detección era clave. Así nació Satellites on Fire, un sistema de alerta temprana de incendios forestales que combina imágenes satelitales actualizadas cada cinco minutos, cámaras en torres y modelos propios de inteligencia artificial. Este sistema detecta incendios incluso horas antes que la NASA, el método más usado en Latinoamérica.
El impacto es notorio: la startup protege más de 41 millones de hectáreas en 21 países y cuenta con 33 clientes pagos en Argentina, Paraguay, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Ghana y Filipinas. Entre sus clientes se encuentran YPF Luz, Genneia, Quilmes y Forestal Argentina, además de organismos públicos como Defensa Civil de La Pampa y el Estado de México. También son partners de Aon, la aseguradora más grande del mundo, con quien desarrollan un seguro paramétrico contra incendios.
Recientemente, Satellites on Fire cerró una ronda de inversión seed de US$2,7 millones, liderada por Dalus Capital y con la participación de fondos como Draper Associates, Vitamin C y Draper Cygnus. Con esta inyección de capital, la empresa busca liderar el mercado de protección contra incendios en Latinoamérica y expandirse a Estados Unidos. Un 30% de la inversión se destinará a investigación y desarrollo de IA para mejorar la velocidad y precisión de detección, así como a fortalecer sus modelos de simulación de propagación y mapeo de riesgo. A futuro, en los próximos 18 meses, buscan alcanzar US$2 millones en ingresos recurrentes anuales, expandir el producto a tecnologías de supresión de incendios y escalar el seguro paramétrico con Aon.
Crédito inclusivo con IA para la economía informal
El acceso al crédito es fundamental, pero un informe del Banco Mundial de 2024 indica que solo una cuarta parte de los adultos en economías de ingreso bajo y mediano accede a crédito formal. Ante esta realidad, Mercedes Bidart, emprendedora argentina, creó una solución para los trabajadores de la economía informal, impulsando a más de 300.000 personas con la ayuda de la inteligencia artificial.
Bidart desarrolló Quipu, una plataforma que utiliza modelos predictivos de capacidad y probabilidad de pago basados en IA. Estos modelos analizan información en tiempo real, desde movimientos en redes sociales y videos del negocio hasta comportamientos en billeteras digitales y transacciones, sin importar el historial crediticio previo. El proceso de aprobación y seguimiento del crédito se realiza con agentes de IA, permitiendo un crecimiento constante de clientes con el mismo equipo.
Con Quipu, microempresarios sin historial crediticio pueden solicitar capital de trabajo en 15 minutos por WhatsApp. La plataforma ha generado puntajes para más de 300.000 usuarios y facilitó más de US$8 millones en préstamos. “Al 90% de nuestros clientes los han rechazado en otras centrales de riesgo. Estamos aprobando a un 25% de todos los candidatos que se presentan y que no habían sido aceptados por el sistema”, destaca Bidart. La startup cerró una ronda de inversión en febrero de 2026, levantando un total de US$4,6 millones de inversores como Impacta VC, Grupo Bancolombia y Caffeinated Capital. Además, ha comercializado su tecnología con billeteras digitales, microfinancieras y retailers, y ya cuenta con 30.000 clientes activos en Colombia con su propia cartera de crédito.
Inteligencia Artificial para el campo argentino
“Hay gente de tecnología queriendo resolver problemas del campo, pero sin saber del tema; al mismo tiempo, existen personas del agro que no son especialistas en tecnología, pero que quieren implementarla”, describe Varina Baldi, fundadora y CEO de Magoya. Con una trayectoria que combina comunicación para el agro y tecnología, Baldi emprendió hace nueve años para fusionar ambos mundos.
Magoya es una empresa con un equipo de más de 60 personas en Argentina, Brasil, Estados Unidos y Europa, dedicada a llevar tecnología al campo y asegurar su adopción efectiva. Con clientes de la talla de John Deere, BASF, Syngenta, Corteva y Bayer, Magoya ofrece servicios 100% enfocados en el agro para ayudar a otras empresas a escalar, crecer y desarrollar sus productos, impulsando la adopción tecnológica en el sector.
Uno de sus éxitos fue un trabajo de onboarding y adopción a campo para una empresa estadounidense con una plataforma que combina imágenes satelitales, IA y modelos climáticos para generar recomendaciones agronómicas. Magoya desplegó un equipo de especialistas con presencia física en Estados Unidos que, apoyado por la IA, incorporó nuevos usuarios en menos de dos semanas y redujo en un 70% el tiempo de resolución de incidencias. Este modelo híbrido, que combina equipos en campo, soporte vía WhatsApp y asistentes de IA, se replica exitosamente en Brasil y Argentina, adaptándose a las particularidades de cada cliente y escalando sin depender exclusivamente de recursos humanos.

