Operativo inédito en Avellaneda: 8.000 personas para un millón de ricoteros
La ciudad de Avellaneda fue escenario de un despliegue masivo y particular durante la despedida del Indio Solari, que congregó a un millón de seguidores conocidos como “ricoteros”. El operativo de seguridad, que involucró a 8.000 personas, se distinguió por su enfoque en la proximidad y la prevención, dejando a la Policía en un segundo plano.
En lugar de una fuerte presencia policial, la estrategia adoptada priorizó la participación de Bomberos, empleados municipales y voluntarios. El objetivo central fue evitar cualquier tipo de choque o provocación que pudiera alterar el orden o la convivencia durante el evento multitudinario. Esta modalidad buscó generar un ambiente de mayor cercanía y colaboración con el público.
Participación ciudadana y economía informal
El impacto del evento trascendió lo estrictamente organizativo. Los vecinos de Avellaneda se sumaron de manera activa, montando lo que se denominaron “previas” en las inmediaciones del lugar. Con parlantes y puntos de venta de comida, ofrecieron servicios y productos a los asistentes que conformaban una fila de casi 10 kilómetros. Esta dinámica generó una suerte de economía informal y comunitaria que se integró al flujo del evento.
La experiencia en Avellaneda marca un precedente en la gestión de grandes concentraciones de público en Argentina, al optar por un modelo que enfatiza la coordinación civil y la prevención sobre la disuasión policial. Este esquema buscó garantizar la seguridad y el disfrute de los asistentes, mientras se fomentaba un ambiente de menor tensión.

