Emoción en Villa Domínico: miles despiden al Indio Solari en el Polideportivo Gatica
Una multitud de fanáticos del Indio Solari se congrega este martes en el Polideportivo Gatica de Villa Domínico, Avellaneda, para despedir al legendario músico. Desde la madrugada, miles de personas llegaron al lugar, transformando la zona en un epicentro de emoción, cánticos y recuerdos de la trayectoria del artista. Las puertas del predio abrieron cerca de las 9:50 de la mañana, una hora y diez minutos antes de lo previsto, para permitir el acceso ordenado a la Capilla Ardiente.
La procesión de seguidores comenzó apenas la familia del Indio Solari reveló la ubicación del velatorio. A las 9 de la mañana, dos horas antes de la apertura oficial, la fila ya superaba las 15 cuadras sobre la Avenida Mitre, formada de manera espontánea y sin incidentes. A los costados, cientos de puestos improvisados ofrecían merchandising y comida, recreando el ambiente de los multitudinarios recitales del músico.
Un «pogo» de despedida y fervor ricotero
El Parque de los Trabajadores, donde se ubica el Polideportivo Gatica, amaneció con un fuerte anillo de seguridad. Efectivos de la policía motorizada y de infantería cortaron el perímetro para organizar el flujo de gente. El ingreso se realiza por la calle General Otero, desembocando en la marea humana que bordea la Avenida Mitre.
Entre la multitud, se repiten escenas de profunda emoción. Gritos de dolor, lágrimas y personas arrodilladas expresando su pena son constantes. Miguel, de Rafael Castillo, abrazado a su novia Micaela, lo resume: “El Indio es mi vida. Estuvo en mis mejores y en mis peores momentos. Voy a estar acá hasta que lo vea. Es todo para mí. Estaba trabajando cuando me enteré, soy pastelero… Dejé todo para venir acá. Ojalá lo pueda despedir. Me acordé de todos los seres queridos con los que compartí sus recitales”.
La espera se matiza con cánticos de temas de los Redonditos de Ricota, pero también con expresiones políticas, como «traigan al gorila de Milei» y «la patria no se vende». La organización permite el ingreso por tandas, con momentos de detención y espera que no merman el ánimo de los presentes.
La economía ricotera en acción
El entorno del Polideportivo Gatica se transformó en un verdadero mercado a cielo abierto. Puestos de merchandising ofrecen remeras a 20 mil pesos y buzos a 40 mil. La oferta gastronómica también es variada: el choripán se vende a 7 mil pesos, el café con porción de torta a 4 mil, el vaso de Fernet con gaseosa a 12 mil y la lata de cerveza a 5 mil. Incluso hay una furgoneta convertida en quiosco, donde se ofrecen rosas a 5 mil pesos y velas a 2 mil para quienes deseen dejar una ofrenda.
Fanáticos como Daniel (47), de Quilmes, quien llegó con su mujer Pamela y su hija Luciana (ambas de 13 años), comparten recuerdos de haber asistido juntos a innumerables shows del Indio. La imagen de un «doble» de Charly García, con bigote bicolor y chaleco de Defensa Civil, intentando ordenar la marea humana, añade un toque surrealista a la jornada. A medida que la gente se acerca al polideportivo, un vallado final conduce directamente a la Capilla Ardiente, donde aguardan ambulancias y personal de Cruz Roja y SAME, preparados para asistir a los presentes.

